El 76% de los consumidores no confían en lo que anuncian las marcas a través de la publicidad tradicional
El comercio ha sido una de las actividades más importantes de la sociedad desde que se conoce su extensión a finales del Neolítico, gracias a la importancia de la agricultura. Pero mucho ha llovido desde entonces. El concepto de consumir ha cambiado radicalmente y ha pasado del interés de utilizar el lenguaje más básico para intercambiar y consumir productos de subsistencia, hasta la actual comunicación bidireccional entre las empresas y sus propios clientes. El vertiginoso ritmo de la actualidad impone la presencia de nuevas estrategias que creen entre los consumidores una mayor confianza y satisfacción. En este entresijo de compra – venta, poco a poco, fue adquieriendo una mayor importancia la publicidad. Los anuncios han pasado de ser la venta directa de un detergente o una marca de arroz a la exaltación de los sentidos por medio de sugerentes y originales anuncios. Lo que no ha cambiado es que la publicidad siempre ha sido, y será, un escaparate donde mostrar y comprar.
